Por los atajos

Cuando llevamos prisa y solo tenemos en mente llegar a destino porque vamos atrasados a clases, al trabajo o a cualquier cosa importante nonos damos cuenta del sudor que perla nuestra frente, ni que las ropas se pegan a nuestra espalda. En realidad somos estúpidos que no vemos el peligro y solo vamos llenos de cólera porque nada nos sale bien.
Luces rojas nos estorban en el camino, otros autos, personas que caminan calmadamente, otros que sonríen que rabia que nadie comparta tu apuro.
Verdaderamente es inútil andar apurado, muchas veces nos metemos en callejones queriendo acortar y a la larga nos damos cuenta que no tiene salida, no podemos pensar bien cuando estamos apurados.
Y tampoco pasar en medio de una plaza te ayudara. Apurados nada nos sale bien, lo mejor es conservar la calma que no hay nada que evite que llegues atrasado a tu destino.










