Alfombra de carne
Antes yo criticaba a los japoneses por ser raros.
Ahora más bien los alabo por atreverse siempre a hacer cosas distintas que no se han visto en ninguna parte. Pocos son los canales que se atreverían hacer una alfombra resbaladiza con puras modelos para que un viejo se deslice por sus cuerpos, y pocos hombres se prestarían para ser rociados por muchas manos de mujeres candentes.
Aquí ninguna de esas cosas se podría hacer porque no faltaría el aprovechador que se propasaría con las chicas. Y supongo que lo mismo pasaría en cualquier parte que no sea Japón.
Así que a Japón los pasajes.
Lee más:








