La vida de un pescador en imágenes

Siempre me apasionó imaginar como seria la vida en el mar, después que leí Veinte mil leguas de viaje submarino quede unido a soñar con la vida solitaria y alejada de toda urbe que podría tener en el mar.
Los pescadores cumplen en parte esta solitaria labor, no solitaria corporalmente ya que cuentan con sus compañeros, pero si de la compañía de familias y hogares, unidos solamente por el vinculo del recuerdo y el sentimiento hacia lo dejado en tierra.
Soportar el frió y las tempestades, dominar las nauseas y la nostalgia. Estos hombres que se hacen a la mar pueden ser fácilmente poetas en su salsa. Yo con mucho placer me iría en barco a hacer mi vida, se que es es algo estúpido pero me caracterizo por mis pasiones de ese tino.
A pesar de lo profundas y comunicativos retratos me llama la atención la gran cantidad de cangrejos -acá jaibas- que “cosechan”, acaso el suministro que nos brindara la naturaleza sera infinito.
DE alguna forma todos estamos ligados a los recuerdos y a fin de cuentas a algo o alguien. Pero en el mar se pueden vivir escenas tan conmovedoras como el marinero que esta de cumpleaños y tiene que reventar la piñata, y observar la cubierta con una capa de blanca de nieve con el fondo de las montañas, avanzar entre le concreto mar, si pareciera que el barco se mueve sobre algo solido, o presenciar el advenimiento de una gigantesca ola directo a ti, un paisaje simplemente hermoso.








