La grasosa y bien cocida realidad de las hamburquesas

El que no haya caído a la tentación de comprarse una hamburguesa o uno de esos soberbios sándwich que promocionan las empresas de comida chatarra, pues no sabe lo que se pierde.
A que a mas de uno se le han quitado las ganas de comer cuando compara la triste realidad con la maravilla con que somos hipnotizados desde fuera. Pero vamos seamos sinceros cuando ataca el hambre no hay quien no se niegue a engullirse una de estas suculentas mentiras. La fastfood es una endemoniada publicidad.
Comparemos entonces lo que vemos desde fuera del local con lo que verdaderamente encontramos adentro.















